Por lo general son de berenjenas y por lo general son en verano, pero como en esta parte del mundo el verano viene cuando quiere, los recuerdos también. Recuerdos de las visitas a la casa de mi hermana y de los platos de vegetales para no engordar, la inflación ayudaba de todos modos en ese momento y este es un plato que hace mucho no hago.
Necesitamos además de un poco de paciencia, placer vegetal y las manos limpias (cocina cirujana en la casa de Jorgelina)
- Dos o tres berenjenas grandes
- Sal y pimienta.
- Dos Huevos.
- Pan rallado.
- Ajo y perejil.
- Aceite de girasol para freír.
Pelamos la cáscara negra y brillante de las berenjenas y las cortamos en rodajas longitudinales, las lavamos con agua fría y las ponemos en un colador grande en las que las bañaremos con sal. La sal tiene esa propiedad de secar las humedades de su alrededor, por lo que luego de unos 15 minutos nuestras berenjenas quedarán listas para pasar por el huevo previamente batido con sal, pimienta, ajo y perejil bien picadito.
Lo demás como las milanesas que ya conoce, pasarlas por el pan rallado una o dos veces y freírlas en aceite de girasol o al horno caliente caliente. Las puede acompañar de una ensalada de hojas verdes o de una ensalada california
Ahora la pregunta... ¿cuanto tiempo pasará hasta que cocine este plato? ¿cuánto tiempo pasará hasta que se olvide de esta receta?
1 comentarios:
Me permito colaborar con el postre de tan nostálgico plato:
Ingredientes:
* Dos personas recién encantadas/encontradas
* De dos a mil bolas de helado de fresa
* Un mar de burbujas de vino
* Una única cucharita de postre
Elaboración:
Dejar reposar el helado lo suficiente para que adquiera una consistencia de beso, que el vino no se temple por nada del mundo, que la cucharilla pasee de boca en boca, cargándose de los deseos del paladar del otro. Dejarse hacer. Mantener el helado en la boca hasta que el mar de burbujas lo disuelva chocando contra la lengua como en un rompeolas. Tragarse la tarde, como si no ocurriese nada más en el mundo.
Consejos:
Se trata de un postre con alto grado de adicción y si además repite y repite puede tardar años en quitarse el sabor de las fresas, el cava y la cucharita de la boca y del alma.
Yo
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